Sintoísmo: La Senda del Kami

Sintoísmo: La Senda del Kami

Sintoísmo: La Senda del Kami


” Esta tierra de las Llanuras Cubiertas de Caña y de las Frescas Matas de Arroz te ha sido confiada para que seas tú quien la gobierne. Por ello y de acuerdo con la orden divina, debes descender de los cielos”

     Del Mito de Kojiki

 

El sintoísmo constituye una religión natural y primitiva peculiar de Japón. Se trata de una fe bien antigua que viene existiendo desde épocas prehistóricas y que, durante siglos, careció de nombre. Hasta el siglo VI d.C., cuando el budismo comenzó a infiltrarse en Japón, no recibió un nombre para poder así ser diferenciada de las demás religiones. Al contrario que otras religiones orientales, al sintoísmo no se le conoce fundador ni escrituras sagradas. Trata exclusivamente de las cosas de este mundo y se concentra en la familia y en la afinidad nacional.

Las creencias sintoístas se basan en la veneración a los kami o “seres superiores“. pero la naturaleza exacta de los kami es difícil de explicar. En la antigüedad se identificaba a los kami con dioses o personas con cualidades divinas. Pero incluso el gran erudito del sintoísmo japonés del siglo XVIII, Norinaga Motoori, confesó: “Todavía no entiendo el significado del término kami“.

La historia del sintoísmo puede ser dividida en tres períodos. El primero se extiende desde la prehistoria hasta la llegada del budismo, acaecida alrededor del año 550 dC. Durante esta época, el sintoísmo existía sin templos ni santuarios, y se practicaba siguiendo una tradición oral. Los kami se consideraban dioses, y fue evolucionando una teología, según la cual al emperador se le consideraba descendiente directo de la diosa sol, enviado a la tierra para gobernar el país.

Esta creencia persistió hasta 1946, cuando el Gobernador General de las fuerzas de ocupación de los Estados Unidos, Douglas McArthur, obligó al emperador Hiro Hito a renunciar a ella de forma expresa.

El segundo período cubre desde el siglo VI, cuando los cada vez más frecuentes e intensos contactos con chinos y coreanos, aportaron influencias budistas y confucionistas a la sociedad japonesa, hasta el final del Shogunato Tokugawa, en 1868.

Al comienzo de este período, los japoneses empezaron a venerar a sus antepasados como kami. Es posible que esta idea se hubiese originado en el confucianismo religioso, cuyo culto a los antepasados se mostraba bastante de acuerdo con la mitología sintoísta. Los japoneses abrazaron sin grandes aspavientos la idea del antepasado kami, considerándolo como la imagen del espíritu vital de sus familias, y por lo tanto, sempiterno.

En el decurso del segundo período, el budismo y el sintoísmo tuvieron una enorme influencia mutua. Siguiendo el ejemplo del budismo, el sintoísmo se fue haciendo cada vez más convencional, utilizando un clero oficial y erigiendo miles de templos por todo el país. Por otro lado, el budismo fue objeto de un asalto por parte del misticismo sintoísta, que tuvo como consecuencia la proliferación de numerosas sectas que profesaban extrañas mezclas de ambas creencias. Muchas de estas sectas se establecieron en lejanas regiones montañosas y constituyeron la considerable fuente de problemas yamabushi que ya hemos citado en anteriores artículos.

Sin embargo, el sintoísmo y el budismo nunca fueron totalmente compatibles; el primero se refería a este mundo, y el segundo, a cómo escaparse de él, por lo que el budismo nunca llegó a absorber por completo al sintoísmo, como había hecho con otras doctrinas, y se estabilizó como una expresión diferente de la cultura japonesa.

El tercer período comenzó en 1868, con la caída de Tokugawa, último shogún, y con la restauración nominal en el poder del emperador Meiji. Japón, siempre dependiente de la tecnología superior de las potencias occidentales, luchaba desesperadamente por alcanzar la igualdad militar, y así reavivar el orgullo nacional. El gobierno Meiji buscaba un punto central alrededor del cual se reuniese el espíritu nacional, y lo encontró en el sintoísmo.

La Constitución de 1889 declaraba el sintoísmo religión oficial, lo que hizo que el gobierno adoptase reformas de gran agresividad, y pusiese el énfasis en la divinidad del emperador, nombrándolo jefe religioso. Sin embargo, el sintoísmo no era sino una doctrina laica que consistía principalmente en rituales patrióticos celebrados en templos mantenidos por el estado y dedicados a algún héroe local o acontecimiento histórico. El sintoísmo religioso coexistía con el dogma dependiente del estado, y la veneración por los antepasados en santuarios domésticos continuaba existiendo, aunque sólo los lugares de culto estatales y las ceremonias patrióticas recibiesen subvenciones del estado. Este dogma estatal murió con el repudio imperial que tuvo lugar en enero de 1946.

Continuará…

About the Author

Leave a Reply

Resuelve * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies