Ausencia de pensamiento II

Ausencia de pensamiento II

Ausencia de pensamiento II


Viene de Parte I

Desarrollar la capacidad de sumirse en mushin requiere un largo proceso. El primer paso es el de construir respuestas condicionadas para todas las técnicas. Se trata del mismo proceso que atraviesa cualquier atleta mientras domina la mecánica del deporte que practica. El segundo paso sería interiorizar las tácticas y estrategias del sistema. Para llegar a este punto, habréis pasado lo menos cinco años de completa dedicación al entrenamiento. A partir de aquí,  comienza la tarea más importante: aprender a detener vuestro diálogo interior.

El pensamiento consciente es una eterna fuente de autocharla. Desde niños, nos vemos condicionados a utilizar el lenguaje para expresarnos. Mucho antes de llegar a la adolescencia, aprendemos a transformar en palabras todos nuestros pensamientos conscientes, lo que se convierte en un constante proceso de discusión interna sobre el mundo que nos rodea y nuestros actos en él.

Para nuestras metes racionales, esas discusiones nos dan la impresión de ser harto necesarias e importantes. Aunque lo que nuestra mente consciente lucha por negar es que existe otro nivel mental que funciona mucho más directamente.

Existen multitud de disciplinas encaminadas a “apagar” el pensamiento consciente. El método más popular entre los artistas marciales “clásicos” se denominaba zazen, la forma de meditación que se utilizaba en la escuela zen Soto. Para realizar el zazen, el aspirante debe sentarse o arrodillarse, mantenerse quieto, controlar la respiración y concentrarse en vaciar la mente.

El objetivo de quienes practican el zen, es alcanzar una experiencia de iluminación espontánea mediante la detención de su proceso de pensamiento racional. Sin embargo, la mayoría de los artistas marciales no están interesados en alcanzar la iluminación. Para ellos, el mushin es un fin en sí mismo.

El zazen y los demás métodos existentes para enseñar el mushin son eficaces, aunque todos ellos cuentan con una importante desventaja: son ejercicios estáticos. Con demasiada frecuencia, los alumnos aprenden fácilmente a alcanzar el mushin mientras se encuentran practicando la meditación estacionaria, pero fracasan en conseguirlo mientras practican su arte. Lo que necesitan para desarrollar el mushin es una forma de zazen móvil y dinámico… ¿Lo adivináis? ¡Las Formas o Katas del estilo!

Y otra vez nos las volvemos a ver con las viejas normas, con esos arcaicos ejercicios de los que tantos artistas marciales modernos han huido por considerarlos inútiles y poco adaptados a la realidad. Todos los grandes maestros se entrenaron siempre haciendo uso de las Formas.

Kata es la faceta más importante del entrenamiento de un guerrero. Crea y coordina los tres elementos del ser: construye la fortaleza física y la flexibilidad, afila el espíritu y desarrolla energía interna y potencia explosiva. Finalmente, utilizándolo como método dinámico de meditación, aprendemos a disciplinar la mente y alcanzar el mushin.

Concluirá la próxima semana…

 

 

About the Author

Leave a Reply

Resuelve * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies